Dieter Kaufman apuntó su pistola a la cara de Wolfgang Schäuble y le descerrajó tres tiros. Uno de ellos le atravesó la cara. Otro le llegó a la espina dorsal.
Como Dieter Kaufman estaba loco, los jueces alemanes le confinaron a vivir el resto de su vida en un psiquiátrico. Por su parte, los médicos determinaron que Wolfgang Schäuble tendría que moverse el resto de su vida en si

Entrar