Irlanda dijo no, y claro eso no se podía dejar así. Hubiera sido replantearse una Europa distinta, la de los ciudadanos, en vez de la de los comerciantes y la de las decisiones económico-financieras. Había que corregirlo como fuera.
Primero había fallado el Plan A (Constitución europea) por Holanda y Francia, y a

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