Para que a uno no lo censuren lo mejor es no abrir la boca. Lo que pasa es que si uno tiene asumido que vive en un Estado donde la libertad de expresión está asegurada, la lengua, impertinente articuladora de sonidos, puede dar rienda suelta a lo que hasta entonces no eran más que pensamientos. La lengua tiene mucho peligro y hay que saber lo que se puede o no decir en cada momento. Y cuando digo decir me refiero, por supuesto, a hablar o a escri
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar