Todos los mundiales nos pasa lo mismo. Es un síndrome de ansiedad que nos impide calcular el nivel real de la competición y menos ahora con la cantidad de contendientes que la FIFA, dinero manda, cuela en la primera fase.
El sábado empezó, de verdad, este campeonato. Uruguayos y Ghaneses dieron primero pero vienen duelos espectaculares, sin consignas ni componendas que van a hacer vibrar, sin duda, a los aficionados.

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