Te supongo enterado del fiasco. Nuestro Gobierno (tan progre en temas sociales) ha metido de refilón una mezquina versión de la ley Sarkozy en el anteproyecto de ley de economía sostenible: ¿La SGAE es una energía renovable?
El siguiente manifiesto es la respuesta colectiva de quienes se sienten defraudados. Somos muchos. Si estás de acuerdo con su contenido, dale publicidad: es libre.

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