Apareció en mitad de la noche, sobresaltando a todos. Su aspecto era inquietante. Su mirada inspiraba una sensación a medio camino entre el miedo y la tristeza. Sus rasgos, los de un cuerpo castigado y demacrado por milenios de odio y desesperanza. Altivo, se dirigía a los presentes, uno a uno, con aire de superioridad.
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar