De los entes masculinos que me han pasado por el alma, el cuerpo, la entrepierna y la vida, (aclaro que no son muchos, si no soy tan hombreriega como yo quisiera oigan). De unos he aprendido equis cantidad de cosas que bien vale la pena hacer memoria, de otros supongo que no hicieron meritos para ser recordados y terminaron perdiéndose en las axilas del tiempo.
Hubo sujetos también que quise y pensé en su momento que eran los ú

Entrar