...desire S, que decidió abandonarme justo a la semana y dos días de llegar a mis manos.Con toda la rapidez que mis veloces piernas me permitieron, fuí en busca de la cuna y envolví mi querido Htc, volviendo a las entrañas de la cueva de donde lo rescaté.
Entonces, puse rumbo al curandero del pueblo. Mantenía mi móvil en brazos para darle así un poco de calor.Nada más llegar, el curandero se temía lo peor: -Tu Htc

Entrar