Debido a mi muy escasa cercanía con gente calva o que está a punto de estarlo, me he percatado muy poco del enorme problema que es para algunos hombres aceptar esa superficie poco poblada.
Es normal. Pienso que después de tener un pelambre debe ser algo traumático verlo caer en la regadera, dejarlo en el cepillo, o no sé, una cantidad de peores escenarios. Es un duelo.

Entrar