Es una forma como otra cualquiera de titular con una sensación: que nos equivocamos con darle tanta importancia a la “kuntinuidad”, perdón, de Sergio Agüero. Es un jugador increíble, un diamante en pleno proceso de pulido que puede dar muchas tardes de gloria pero es una estrella y hoy en día, estos luceros buscan un firmamento mucho más glamoroso que la ribera del Manzanares.
Acuerdense de Torres. No creo que hoy por hoy, el argentino

Entrar