Cuántas veces nos hemos visto obligados a decir esta frase. Cuántas veces, por el contrario, tan sólo la hemos pensado. Y si la diferencia es grande…
Saber detectar errores es una tarea crucial. Al principio, eres un poco más torpe, más lento, pero con el tiempo comienzas a localizar posibles defectos de forma casi automática, observando por encima. Fijas la vista y sabes si algo va mal. Con el tiempo también, aprendes

Entrar