Poco después de nacer el euro en 2002, mucha gente se sintió desilusionada porque la moneda europea valía menos que un dólar: 0,9 dólares por euro. Era como empezar un partido con el marcador en contra. Pero los exportadores estaban encantados: sus productos eran más baratos, de modo que norteamericanos o indios, árabes o rusos, se mostraban interesados en comprar coches, vinos o patatas europ
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar