En Aldea del Sacristán, no pasamos de doscientos habitantes en invierno ni de trescientos en verano. Comemos unas lechugas que ya quisieran en Madrid o seguramente en tu Alemania. Mi amiga germana me dice que en España - se refería a Madrid - la fruta huele. Y yo la miraba asombrado al echar de menos
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar