Hay veces que volver la vista atrás tiene un efecto demoledor, nada menos que se me ha ocurrido dar un vistazo a las entradas de este mismo blog en la víspera de un año que ahora finaliza. Lo reconozco, la ingenuidad de este blog no tiene límites, nada menos que nos atrevimos a construir un decálogo de deseos, han pasado los doce meses y el resultado está a la vista de todos. No voy a hacer comentarios sobre los deseos incump
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar