Menos mal que hubo suerte. Siempre apelando a la suerte. Pero menos mal que la hubo. Trescientos quilogramos de explosivo que sólo produzcan heridos y daños materiales es cosa de suerte. Los "valerosos gudaris vascos" llevaron a cabo una "valerosa hazaña" en la que "valerosamente" expusieron sus vidas al transportar la furgoneta cargada de bombas... Mira que si les explota mientras conducían a su
Asesinos sin paliativos
2 años · Escrita desde Madrid, España · Comparte:
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