Salta la noticia de que un hombre ha arrojado a una mujer desde un primer piso. No muere, apenas queda contusionada. Sin embargo, funciona el automatismo, y los editores se relamen ante el titular que nutrirá la lluvia fina contra la violencia de género y que escribirá el nombre de otro agresor machista en e
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar