Tengo agruras existenciales porque no hay nada que me esponje el talante como andar de bruja, y no me refiero a mi aspecto, sino a andar deambulando con los pesos contados por la vida. Ha llegado esa época en que hago la chilleta monetaria anual, mi monedero llora, en serio llora cual Magdalena cada vez que le saco un peso.
A mis benditos gobernantes, (y digo benditos porque ahorita no quiero malgastar mi soez pero prolífico vocabulari

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