Como la agenda de actividades del Senado de la Nación aún continúa en manos del matrimonio presidencial –aunque la oposición manifieste lo contrario-, los legisladores del oficialismo no tienen más remedio que presentar proyectos de baja estofa, un término que le apasiona a la señora de Kirchner.
Por caso, en lo que va de 2010, la senadora por Entre Ríos.

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