Todos los impresentables que hacemos flapa tenemos nuestra pequeña historia de cómo nos conocimos. La mayoría hablan de bonitas anécdotas como “lo puse a parir en su blog” o “es que era mas pesao que una vaca en brazos”.Y yo tengo una sobre cómo conocí a Caracolo (entonces, el hermanisisimo ni existía, el pobre).
Como conocí a Caracolo
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar