Recuerdan aquel hombre al que una vez le preguntaron lo que opinaba sobre la postura albano-kosovar. Respondió que no lo tenía muy claro, que a él lo que de verdad le gustaba era que se la chuparan. Si les pasa lo mismo a ustedes pero no saben como decírselo a su pareja, no se compren un loro, cómprense estos divertidos capuchones que convenientemente colocados sobre el glande supondrán un reclamo irresistible. Pueden encontrarlos en Chocolate Pa
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar