Cuando detuvieron a Gerónimo Momo Venegas, sus seguidores salieron a las rutas a pedir su inmediata liberación. El necochense había sido apresado sin siquiera ser notificado o citado. El juez Norberto Oyarbide montó un circo´, propio de sus actos cotidianos.
Ahora bien, la situación económica del Momo dista mucho de los peones rurales a los que r

Entrar