Como todo el mundo debe saber, el fúrbo es un deporte viril, de fuerza, en el que hay un contacto físico que nunca ha de sobrepasar el juego duro para no entrar en la vil marrullería.Y esto es un ejemplo de lo que afirmo y por eso las mujeres, seres etéreos y delicados de suaves maneras no pueden dedicarse al deporte rey; son demasiado elegantes para caer en la vulgaridad. Ella es Elisabeth
El fútbol es cosa de hombres.
1 año · Escrita desde Madrid, España · Comparte:
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