Un interesante artículo me hizo pensar sobre todas esas cosas de las que estamos convencidos y no es más que una asociación incorrecta de nuestro cerebro.
Resulta que el olor metálico que sentimos al manejar metales, no proviene del mismo metal sino de una reacción química que tiene lugar en nuestra piel al contacto con un objeto metálico. Sin embargo, como nuestro cerebro percibe ese olor cada vez que manejamos un obje

Entrar