Cuando acepté el caso, no imaginé lo que me esperaba, tan solo era un caso más, tan mal pagado como el resto, donde una vez más no habría ni siquiera un pequeño acertijo que descifrar. Únicamente tenía una fotografía y un nombre, pero la peculiaridad de ambos me llevó a pensar que no tardaría ni una semana en descubrir donde se encontraba.
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar