Está más que claro que las tres dimensiones suponen, actualmente, el negocio del siglo para los grandes estudios de Hollywood. Con la piratería al acecho y la alarmante falta de ideas que invade al cine más comercial, con las tres dimensiones se matan dos pájaros de un tiro: encandilar al espectador con el espectáculo audiovisual.
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar