A la hora de hablar de la pobreza hay unas constantes que nos acompañan: la hipocresía y la falta de autocrítica. Siempre buscamos excusas, los gobiernos no donan el 0’7 %, los mandatarios de países del tercer mundo están corruptos, yo solo no puedo hacer nada…. Paparruchas y camelos. Somos tan falsos como los paquetes hipotecarios de los bancos americanos. No sabemos o no queremos verlo, o simplemente es muy duro digerir que por culpa de nues
La culpa de la pobreza mundial la tengo yo … y tú, por supuesto.
3 años · Escrita desde España · Comparte:
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