“En 1816 fui consultado por una mujer joven con los síntomas generales de una enfermedad cardíaca y que, en su caso, la percusión y la aplicación de la mano eran de poca utilidad debido a su alto grado de obesidad. El otro método que acabo de mencionar [auscultación directa] se pre
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar