El altísimo nivel de personalización de los sistemas operativos de Microsoft (modo sarcasmo off), permitía gastar una genial y divertida broma a tu hermano, colega, compañero de piso o cualquier persona con la que compartas el pc, simplemente cambiando el mítico sonido de arranque de Windows por cualquier otro. El susto del chaval no tiene precio.
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar