Cáceres tiene un pequeño río que nace en la propia ciudad y bordea su parte monumental. Hace algún tiempo, al borde de su corta pero fértil orilla, había hortelanos que sembraban de manera tradicional sus pequeñas huertas, para vender luego sus productos de forma ambulante al resto de los cacereños. .
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar