Un buen día llegó a una pequeña comunidad caribeña un señor implacablemente vestido. El hombre se instaló en el único hotel que había para descansar. Al día siguiente, por la mañana temprano, contrato un anuncio en la única página del periódico local que decía: “Estoy dispuesto a comprar cada mono que me traigan de la selva por diez dólares”.
Los monos de Wall Street
3 años · Escrita desde Las Palmas de Gran Canaria, España · Comparte:
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