El recuerdo es lapidado cada vez que se recuerda. Si me lanzas una piedra nace el poema. Si me enseñas media pierna. Del golpe nace el poema, debajo de las penas nace el poema. Y mientras no me arranquen los ojos ni me corten las manos ni fumiguen la ilusión. En la ausencia del juego, en la promesa de la diversión. Mientras no roben lo creativo de esta cos
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