Estuve en Libia una semana antes del levantamiento del 17 de febrero (aunque había estado ya en noviembre). Entonces nada hacía sospechar todo lo que vino después. Nuestros amigos libios, lógicamente gente cercana al poder, nos tranquilizaban diciendo que en Libia nun
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar