Estamos en 1984 y a Wes Craven (director y guionista) se le ocurre una idea cojonuda para revolucionar el cine de terror: ¿por qué no crear un antagonista icónico cuya sola presencia de más miedo que las situaciones macabras en sí? Si se suma un grupo de adolescentes, un poco de sexo y… casi 2000
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar