Estamos rodeados de aparatos que nos inundan de ruidos como un subproducto de sus funciones. Cada vez que uno de nosotros pone en marcha alguno de estos utensilios contribuye de manera inconsciente a un cacofónico concierto mundial. Desde esa idea parte el diseñador Lise Lefebvre para proponer a los diseñadores que se impliquen en la gestión del sonido que generan sus productos. Si no pueden remediar el ruido, al menos se les pide que en sus cr
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