Tegucigalpa.- El nuevo presidente hondureño, Porfirio Lobo, inició su mandato con las arcas vacías por la “bancarrota” en que ha quedado el país debido a la crisis derivada del golpe de Estado a Manuel Zelaya, quien el miércoles abandonó Honduras tras cuatro meses de encierro en la embajada de Brasil.
“Las autoridades salientes, con suficiente entereza.

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