Chateando con la tostadora
Decir spime hasta ahora era hablar de un relato incrustado en las cosas, hecho por humanos y basado en la web. Spime era el vino que nos contaba su añada, su traza, su huella ecológica y nos permitía reservar una habitación en el hotel anexo a la bodega. Spime era el objeto informacionalmente hipersignificado. Hacer spimes era el arte de contar historias y poner enlaces entre las cosas y... —
El autor de la bitácora deUgarte.com descubrió este post al referenciarlo hace aproximadamente 1 mes
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