Lo tengo que reconocer, me gusta mucho más irme de fin de semana a una casa rural que a un hotel. El turismo rural tiene cierto encanto, parece como si estuviéramos en casa de unos familiares lejanos. El trato suele ser mucho más cercano y los desa
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar