Me sorprendo leyendo la prensa digital al enterarme de que a Silvio Berlusconi le han partido la cara. Las imágenes son impresionantes porque Berlusconi tiene el derecho legítimo de que no le partan la cara, y menos en público. Se está llegando a un punto peligroso con esto de ir arreando correctivos según los criterios morales del que reparte. Sin tocar, y mucho menos, sin pegar; usemos la palabra, por favor, seamos civilizados.
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar