Entre los clásicos navideños, dos películas. La inevitable Qué bello es vivir de Frank Capra (¿cuántas veces no la habré visto?) y Solo en casa: dos historias bien distintas, una en blanco y negro y otra en colorines, la primera trascendente y la segunda consumista, pero ambas aprovechando el tirón de la imaginería familiar más ortodoxa.
Solo en casa, contado en Twitter
2 años · Escrita desde Palma de Mallorca, España · Comparte:
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