Todo en cuatro kilos
6 meses · Escrita desde Benalmádena, España · Comparte:
Llegaste sin exigencias, tímido, observando nuestras caras y decidiendo regalarnos tu presencia. Yo no lo sabía, pero todo cambió en ese momento. A partir de entonces aprendí de ti. Con tu naturalidad me obsequiaste con lealtad incondicional, comprensión profunda, cariño ilimitado, inocencia entrañable, bondad indescriptible, nobleza épica, generosidad desmedida, sinceridad absolut —
Juan José Rubio Silvestre descubrió este post al realizar el primer voto en Bitacoras.com hace aproximadamente 6 meses
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar
RSS