Desde mi primer contacto con la Feria Internacional del Libro en Guadalajara en 1992 su pasión desbordante me ha inundado. Leer: viajar sin pagar el boleto, experimentar dolores y alegrías sin que marcaran huellas en mi rostro, acercarme al peligro sin poner mi pellejo en juego
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar