El irlandés loco que nos regaló aquella joya llamada Don’t Look Back vuelve a la palestra con un nuevo juego que, por lo poco que he podido leer al respecto, no ha supuesto un triunfo tan magno como su anterior obra, pero me ha resultado muy original y entretenido; además mantiene esa estética retro tan
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar