Como buén superhéroe que se precie tuvo que ir el mismísimo presidente de los USA, George Bush, hasta Irak para encontrar las armas de destrucción masivas que los servicios de inteligencia de EE.UU. decian que aquel país poseía, demostrando a todo el mundo que ni él ni su amigo Jose María Aznar mintieron.
Ningún usuario ha añadido todavía esta anotación a sus favoritas.

Entrar