Era rubio. Y, a pesar de que siempre me han gustado los morenos, me enamoré de él en cuanto posó en los míos sus enormes ojos verdes. Esos ojos. Te podías perder en ellos, en la inmensidad limitada por dos filas de largas pestañas. Y yo los miré y me perdí. - Me gustas - me dijo, extendiéndome la mano.- Tú también me gustas - le contesté, tomándosela.Con un suave tirón, me acercó a él y juntó su
Flechazo
1 año · Escrita desde Santa Cruz de Tenerife, España · Comparte:
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.

Entrar