Fraga Iribarne ha muerto. Sesenta años de vida política, sesenta años sin bajarse del coche oficial. Todo tiene su fin.
Hoy, hasta los que no le deben nada, hasta los que se han visto vilipendiados y abochornados por el totalitario político han decidido que tenía cosas buenas. ¡Faltaría más! Ni el mayor asesino deja de tener un momento de bondad. Y no digo que no lo tu

Entrar








