¿Cuántas veces de pequeños nos obligaban a comer algo que no nos gustaba?, que nos poníamos a mover y remover aburridos preguntándonos cómo los adultos podían comerse aquello ¡y encima decir que estaba bueno! ¡pero si sabía a pies con salsa
¿Cuántas veces de pequeños nos obligaban a comer algo que no nos gustaba?, que nos poníamos a mover y remover aburridos preguntándonos cómo los adultos podían comerse aquello ¡y encima decir que estaba bueno! ¡pero si sabía a pies con salsa