Háblame mirándome a los ojos
Algo evidente que nos diferencia a los adultos de los pequeños es la altura. Obvio, ¿verdad? Ellos son más bajitos y nosotros siempre seremos más altos que ellos (bueno, al menos durante la etapa infantil). Para comprender mejor a nuestros peques, su mundo interior hemos de poner mucho de nuestro parte. Y es un trabajo que por el mero hecho de hacerlo, de entregarlo, de darlo ya trae muy... —
Ayúdanos a hacer de Bitacoras.com un servicio mejor para todos. Lee nuestros consejos.
Ningún usuario registrado ha votado aún.

Entrar
RSS