Fabrícala tú misma.
calienta a fuego lento litro y medio de agua y 20 cucharadas de azúcar. Una vez obtenido un caramelo amarillento y untuoso, añade el zumo de un limón y remueve sin parar para que quede más líquido. Déjalo enfriar un poco y actúa con la pasta como lo harías con la cera tradicional.

Entrar