¿Cuántas veces nos hacemos esa pregunta? y cuando algún chico o adolescente, molesto te dice: “no pedí venir al mundo”, ¿qué haces, hombre? ¿Regando tu semilla a diestra y siniestra? ¿Será que te consideras tan poca cosa que dejas a tantos niños regados, sufriendo la ignominia de tus bajos instintos?
¿Ya valoraste que así viniste tú al mundo: por un tropiezo o desliz desafortunado, por un deseo carnal de un rato, sin medir las consecuen

Entrar