Cada vez que se cruza en mi camino una tragedia, no pienso en el momento en sí en que se comunica un diagnóstico terrible o un pronóstico aún peor. No. Siempre pienso en las horas previas. Esas horas de total inconsciencia en las que no vemos venir la tormenta. Horas en las que nos entregamos a cosas banales sin saber que nunca volverán a ser las mismas. Sin saber que esa vez puede ser la
Horas previas
1 año · Escrita desde Santa Cruz de Tenerife, España · Comparte:

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